Sé creativo para descubrir nuevas posibilidades

Una de las definiciones de creatividad es “la habilidad para trascender ideas tradicionales, reglas, patrones, relaciones o cosas semejantes, y la capacidad para crear de manera significativa, nuevas ideas, formas, métodos, interpretaciones, etc.; es originalidad, progresividad o imaginación.”

¡Se trata de algo que nuestro mundo necesita desesperadamente! Afortunadamente, la capacidad creativa no pertenece a unos pocos seleccionados.

Todos, -independientemente de su edad, color de cabello, los piercings que tenga o no tenga, el estilo o tipo de personalidad- poseen el potencial para ser creativos. Es por eso que vemos autores destacados como John Grisham, Toni Morrison, Robert Ludlum y Frank McCourt, quienes comenzaron a escribir en serio por primera vez en sus 30, 40 o más. (¡Conocemos a una mujer cuyo primer libro se publicó cuando ella tenía 93 años!) La abuela Moses comenzó a pintar a los 75 años y continuó creando arte hasta que falleció a los 101 años.

El deseo y la capacidad de crear e innovar son parte de nuestro ADN. Pero los horarios ocupados, los mensajes conflictivos sobre el valor de la creatividad y la tendencia a comparar nuestras creaciones con las de otros (¡Hola, complejo de inferioridad!) Tienen una forma de apagar este regalo innato. Queremos darte permiso para estar bien con la imperfección y para disfrutar del proceso creativo mientras juegas, exploras, experimentas y, sí, también si fracasas. Diablos, publica una imagen en línea de tu pastel desproporcionado, de tu proyecto de cerámica deformado, de tu carta de rechazo o del video en el que perdiste algunas notas, y únete a millones de personas que han aprendido a reírse y crecer de la supuesta falla. En verdad, nuestros errores creativos a menudo conducen a nuevas ideas y mejores técnicas, por lo que realmente no pueden llamarse fallas.

Actúa Feliz: ¡Programa un poco de diversión!

Haz una cita con tu ser creativo y lúdico. Reserva tiempo en el calendario esta semana para hacer algo que disfrutes.

La sabiduría de la creatividad

La creatividad es esencialmente el acto de poner en práctica nuevas ideas frescas. Aunque los científicos y artistas pueden disputar la definición “verdadera” de creatividad, Shelley Carson, psicóloga de Harvard y autora de Your Creative Brain (Tu Cerebro Creativo), explica que la creatividad debe tener dos componentes específicos: debe ser o involucrar algo novedoso u original, y debe ser útil, ya sea que te beneficie a ti o a alguien más. Ese beneficio podría ser algo tangible, como tejer una cobija de bebé para regalarle a una nueva madre, o intangible, como la sensación de satisfacción que proviene de apartarte de tu zona de confort. O podría ser el beneficio de reinventar tu carrera, o a ti mismo. Cuando la creatividad se ve en ese contexto, podemos aplicarla a prácticamente cualquier aspecto de nuestras vidas.

Entrelazado con la idea de creatividad está el concepto de flujo. El investigador Mihaly Csikszentmihalyi señala en su libro Flow (Flujo) que nuestras mejores experiencias no vienen cuando estamos relajados, sino cuando estamos excepcionalmente enfocados. “Los mejores momentos usualmente ocurren si el cuerpo o la mente de una persona se extienden hasta su límite máximo en un esfuerzo voluntario para lograr algo difícil y que valga la pena”.

Martin Seligman explica en Flourish (Florecer) que no necesariamente tenemos buenos (o malos) sentimientos mientras estamos en este estado, al cual los científicos definen como la conciencia óptima. Sin embargo, después de un período de flujo, a menudo nos sentimos más felices, menos estresados y, en general, más satisfechos con la vida. El flujo puede conducir a una mejor creatividad y productividad. También tiene un efecto remanente de felicidad que continúa incluso después de que regresas a tareas menos emocionantes o agradables.

Actúa Feliz: Haz algo que te haga expandirte

Nunca sabes de lo que eres capaz hasta que haces algo que te lleva fuera de tu zona de confort. Para expandir tus músculos creativos, intenta un nuevo desafío. Escribe en un género o formato diferente, intenta cocinar una receta nueva, trabaja para resolver un problema en el trabajo. Entonces, sean cuales sean los resultados, date una palmadita en la espalda por tus esfuerzos.

Cinco formas de comenzar

Sueña Despierto. Encuentra un espacio tranquilo y deja que tu mente deambule, cuestiona e inventa sin límites.

Sé curioso. Es fácil pensar: “He estado allí, he hecho eso” en tu rutina diaria. En lugar de caminar sin pensar durante el día, ten en cuenta la forma en que funcionan o no funcionan las cosas en tu hogar u oficina. Pregunta, “¿Por qué lo hacemos de esta manera?” “¿Por qué tomo esta ruta al trabajo?” “Hay otra forma de hacer esto?”

Aprende algo nuevo. Toma una clase o encuentra un video de YouTube para ayudarte a dominar una nueva habilidad. Haz una lista de reproducción creativa de tu música instrumental favorita y permite que tu mente divague… y crea.

Date tiempo para entrar en el estado de flujo. Entrar en el estado de flujo, ese estado óptimo de conciencia, no es como encender un interruptor de luz. Requiere un poco de tiempo y concentración. Para ingresar a la zona, busca un lugar tranquilo para trabajar o pon música que te ayude a bloquear las distracciones, de modo que realmente puedas concentrarte en tu tarea creativa.

¡Diviértete! Juega un juego, Mécete con tus hijos en el parque, programa tiempo para una afición que disfrutes.

Extraído de Live Happy: Diez Prácticas para Elegir la Alegría por Deborah K. Heisz y los editores de la revista Live Happy.